SOGAMA en Facebook
SOGAMA en Twitter
SOGAMA en Vimeo
SOGAMA en Linkedin
SOGAMA

Idiomas

Programa de vermicompostaje

Print this pagePrint this pagePrint this page

Tras el éxito alcanzado por su programa de compostaje doméstico, Sogama se ha iniciado en el ámbito del vermicompostaje. En este caso, las protagonistas del proceso de transformación de la materia orgánica en abono natural son las lombrices de tierra, en concreto la “Eisenia andrei”, la especie más comúnmente utilizada para esta tarea, toda vez que presenta altas tasas de reproducción, digestión y adaptabilidad, siendo capaz cada individuo de ingerir diariamente el 90% de su peso y el excretar en forma de humus el 60% de los restos orgánicos consumidos.

El abono obtenido presenta una gran bioestabilidad, además de ser rico en enzimas, ácidos húmicos y fúlvicos, microorganismos y fitohormonas, todas ellas características físico-químicas que le otorgan un gran poder agronómico, favoreciendo el crecimiento vegetal. De hecho, este compuesto mejora la estructura del suelo, contribuyendo a que esté más esponjoso, a que el desarrollo radicular del mismo sea más sencillo y a que presente una mayor capacidad de retención de la humedad, reforzando su resistencia frente a plagas y enfermedades.

Para agilizar la operativa, se recomienda que los materiales a introducir en el vermicompostador estén previamente triturados, circunstancia que influirá en la velocidad con la que las lombrices efectúen su trabajo, resultando necesario vigilar igualmente que la capa en la que éstos se depositen se encuentre aireada, húmeda y cálida para asegurar un correcto desarrollo del proceso.

Respecto a los materiales que deben ser depositados en eñ recipiente, cabría destacar los restos vegetales de cocina, de fruta, de poda, posos de café y estiércol. No obstante, es preciso ser comedidos en el caso del pan, serrín, virutas, cartón, papel y pañuelos sin tintas, cítricos, césped y cáscaras de huevo, que serán aportados en pequeñas cantidades. Y, en  ningún caso pueden introducirse aceites, carnes, pescados, restos de coníferas, alimentos salados o avinagrados, y mucho menos plásticos, metales, papel y cartón impresos, y tejidos sintéticos.

El vermicompostador doméstico utilizado en el programa de Sogama dispone de una población aproximada de 200 lombrices adultas que consumen aproximadamente 450 gramos diarios de materia orgánica y consta de varios módulos o cajas para facilitar la continuidad de la operativa.

AdjuntoTamaño
Icono PDF Manual de Vermicompostaje2.98 MB