- Artículo del presidente de Sogama, Javier Domínguez Lino, con motivo de la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente y la campaña que la Sociedad acaba de lanzar para desmontar mitos en torno al reciclaje
Cerceda, 5 de junio de 2026.- Cuántas veces hemos escuchado en nuestro entorno más inmediato esa frase, preocupantemente asentada, de “para qué voy a separar si luego lo mezclan todo”; una afirmación que tanto daño hace a todos aquellos que cada día trabajan por una gestión más eficiente y sostenible de los residuos, a los que se resisten a creer que el sistema pueda permitir algo así, a los que, a pesar de las dudas, mantienen la fe en el buen hacer del servicio público, y a los que todavía siguen confiando en que esas falsas creencias acaben desmontándose ante la evidencia, más que contrastada, de que separar los residuos en origen y depositarlos en los contenedores correctos, sí tiene un retorno positivo en el medio ambiente, la economía, el empleo y la sociedad en su conjunto.
Que pudiese haber habido una mala práctica puntual por parte de un ayuntamiento o de una empresa de recogida de residuos, no significa que deba castigarse al sistema con la inacción, la falta de interés o la apatía hacia el reciclaje, esencial en la lucha contra el cambio climático a través del ahorro de energía y materias primas vírgenes
Teniendo en cuenta este escenario, desde Sogama hemos querido desmontar algunos mitos, bulos y desinformaciones que no benefician a nadie, pero sí perjudican a todos, incluso a los que contribuyen a su difusión.
Separar los residuos no requiere un gran esfuerzo, tan solo organización y un mínimo de sensibilidad. Llevarlos a su contenedor, no implica pérdida de tiempo, sino que constituye una muestra de responsabilidad; que un camión recoja dos fracciones de desechos a la vez, no significa que las mezcle, sino que dispone de compartimentos diferenciados y hacerlo así permite al ente local optimizar rutas y ahorrar costes; que no se haya instaurado todavía un sistema de gratificación individual por la participación en el reciclaje, no significa que no obtengamos beneficios, ya que un medio ambiente más limpio y saludable es la mejor recompensa; y que participemos en el reciclaje, no implica que otros se lucren a nuestra costa. El tratamiento industrial de los residuos para convertirlos en nuevos recursos requiere infraestructuras, tecnología, logística, trabajadores, y, por tanto, requiere inversiones. Con frecuencia compramos cosas innecesarias, nos suscribimos a canales online que casi no vemos o adquirimos dispositivos electrónicos de última generación con funcionalidades que no precisamos, pero no nos cuestionamos si con ese gesto estamos enriqueciendo a determinadas empresas a la par que vaciamos nuestro bolsillo.
Hoy, más que nunca, la gestión de los residuos debe ser inteligente, consecuente y con visión de futuro. No colaborar en la misma constituye toda una muestra de irresponsabilidad e insolidaridad.
Presidente
Javier Domínguez Lino