- El informe “What a Waste 3.0” apunta a brechas críticas en recogida y tratamiento, especialmente en países de renta baja, y reclama acelerar la transición hacia modelos circulares
Cerceda, 13 de abril de 2026.- El Banco Mundial advierte que, de no adoptar medidas estructurales, la generación mundial de residuos urbanos podría aumentar un 50% de aquí a 2050, pasando de 2.560 millones de toneladas en 2022 a 3.860 millones. Así se recoge en el informe “What a waste 3.0”, que analiza la evolución global del sector y sus principales desafíos.
El crecimiento demográfico, la urbanización acelerada, el aumento de la renta y los cambios en los patrones de consumo están impulsando un incremento de residuos que supera la capacidad de gestión de muchos sistemas locales, especialmente en países en desarrollo.
Mientras que los países de renta alta, que representan el 16% de la población mundial, generan el 29% de los residuos, los países de renta media-alta concentran el 42% del total, y los de renta baja apenas generan el 4%.
Estas diferencias se reflejan también en los sistemas de recogida, alcanzando las economías de renta alta tasas cercanas al 100%, que caen al 28% en las de renta baja.
Si se atiende al tratamiento, las disparidades son aún más acusadas. En los países de renta alta, prácticamente la totalidad de los residuos se gestionan en instalaciones controladas, cumpliendo los estándares internacionales. Por su parte, en los de renta baja solo recibe un tratamiento adecuado el 3% de los residuos, predominando vertederos incontrolados y la quema abierta.
A nivel global, los residuos orgánicos constituyen la mayor fracción, con un 38% del total, lo que plantea retos específicos para su recogida separada y tratamiento, especialmente fuera de los países más desarrollados.
La gestión de residuos urbanos representa, de media, el 6% de los presupuestos municipales, con un peso mayor en países de menor renta. A pesar de este esfuerzo, muchas ciudades no logran cubrir la totalidad del servicio ni recuperar costes operativos.
El informe señala que los ingresos por tasas suelen ser insuficientes, especialmente en economías emergentes, donde las tarifas pueden situarse en torno a 10 dólares por hogar al año, frente a más de 500 dólares en países de renta alta. Esta brecha contribuye a déficits estructurales de financiación y a la persistencia de carencias en infraestructuras.
Pese al escenario de presión creciente, el Banco Mundial subraya que el sector ofrece oportunidades relevantes en términos de creación de empleo, innovación y desarrollo económico, especialmente si se adoptan enfoques de economía circular.
En este contexto, el organismo insiste en la necesidad de acelerar las inversiones, mejorar la gobernanza y reforzar los sistemas de datos y seguimiento. De lo contrario, advierte, las brechas actuales podrían ampliarse, incrementando los costes ambientales, sanitarios y económicos asociados a una gestión inadecuada de los residuos.
Fuente: Residuos Profesional