- Así se recoge en un informe reciente elaborado por Prognos Consulting y el Instituto ifeu
- En el mismo se advierte de que el metano es uno de los contaminantes climáticos de vida corta más potentes, con un impacto decisivo tanto en el calentamiento a corto plazo como en la desestabilización climática a largo plazo
- Los autores del estudio concluyen que la forma más eficaz de reducir las emisiones de metano es evitar desde el origen que los residuos biodegradables lleguen a los vertederos, en línea con la jerarquía europea y los principios de la economía circular
Cerceda, 4 de febrero de 2026.- Un nuevo estudio advierte de que el metano procedente de los residuos municipales depositados en vertederos de Europa constituye un riesgo climático de gran magnitud que sigue infravalorándose en los debates sobre políticas públicas.
El metano es uno de los contaminantes climáticos de vida corta más potentes, con un impacto decisivo tanto en el calentamiento a corto plazo como en la desestabilización climática a largo plazo.
El informe, titulado “Emisiones de metano de los vertederos europeos: escenarios y desafíos de los datos”, y publicado el pasado mes de enero, ha sido elaborado por Prognos Consulting y el Instituto ifeu. En el mismo se analizan las emisiones de metano derivadas de los residuos urbanos depositados en vertederos de la UE-27 y el Reino Unido desde 2022 y evalúa su impacto climático mucho más allá de mediados de siglo.
El estudio subraya que, aunque las tasas de vertido disminuyan, las emisiones de metano no se detienen, ya que los residuos enterrados continúan emitiendo gas durante varias décadas, incluso tras el cierre de los vertederos.
En un escenario de “statu quo”, los autores estiman que alrededor de 1.900 millones de toneladas de residuos municipales depositados entre 2022 y 2050 generarían cerca de 1.500 millones de toneladas de CO₂ equivalente (GWP 100) hasta el año 2130. De forma especialmente relevante, el 37 % de estas emisiones se produciría después de 2050, cuando la eliminación de residuos ya habría finalizado.
La plena aplicación de la legislación europea en materia de residuos —que limita el vertido de residuos municipales al 10 % en 2035— permitiría reducir aproximadamente a la mitad estas emisiones, pero aun así dejaría unos 700 millones de toneladas de CO₂ equivalente bloqueadas a lo largo del tiempo. Según el estudio, este legado de metano es incompatible con el objetivo de neutralidad climática de la UE para 2050.
Los autores apuntan a que la forma más eficaz de reducir las emisiones de metano es evitar desde el origen que los residuos biodegradables lleguen a los vertederos, en línea con la jerarquía de residuos y los principios de la economía circular.
Advertencia
La Asociación Europea de Valorización Energética de Residuos (ESWET) advierte de que determinadas decisiones políticas incoherentes podrían agravar el problema. En particular, alerta de los riesgos asociados a los debates sobre la inclusión de la valorización energética de residuos (WtE) en el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (RCDE) de la UE.
Si la política climática penaliza el tratamiento controlado de residuos no reciclables sin reflejar adecuadamente el impacto mucho mayor del metano en los vertederos, existe el riesgo de que los residuos se desvíen nuevamente hacia el vertido, incrementando las emisiones.
Reducir las emisiones de metano de forma urgente se perfila como una condición indispensable para frenar el calentamiento global y mantener al alcance los objetivos climáticos europeos.
Fuente e imagen: ESWET