- La colaboración ciudadana y la corresponsabilidad se imponen en una jornada en la que se apela al civismo, la prudencia y las conductas sostenibles
- Dejar el espacio usado tal y como se encontró antes de la celebración es la máxima que debe guiar la jornada
Cerceda, 22 de junio de 2026.- El despertar de la noche más larga del año suele convertirse en un auténtico quebradero de cabeza para los ayuntamientos debido a la ingente cantidad de residuos que inundan arenales, calles, espacios naturales y de recreo, así como lugares improvisados para una celebración al aire libre en la que la basura acumulada pasa a ser la protagonista de una estampa desoladora durante las primeras horas del día.
A pesar de que pueda ser una de las noches más mágicas del año, lo cierto es que los residuos no desaparecen por arte de magia. Los entes locales se ven obligados a desplegar amplios dispositivos, tanto materiales como humanos, de recogida y limpieza, para que, desde el amanecer, la jornada fluya con normalidad y la afección al entorno sea mínima. Por su parte, los camiones de basura municipales deben efectuar más viajes de lo habitual a las instalaciones de Sogama para que los desechos sean tratados correctamente y no supongan un riesgo ambiental, con el incremento de costes que ello trae consigo.
Muchos concellos ya han publicado normas y recomendaciones para que la noche de San Juan se disfrute con civismo, prudencia y corresponsabilidad. Desde Sogama, queremos contribuir a esta llamada a la colaboración con unos sencillos consejos que, aunque básicos, sí pueden resultar efectivos:
1.- Planifica la celebración con suficiente antelación y teniendo en cuenta todas las variables. Usa zonas autorizadas para las hogueras (jamás en espacios naturales protegidos, áreas de alto riesgo de incendios o expresamente prohibidas por los ayuntamientos) y equípate con bolsas resistentes para los residuos.
2.- No todo sirve para quemar. Infórmate a través de fuentes fiables y, por supuesto, evita elementos tóxicos y contaminantes tales como maderas tratadas, neumáticos, inflamables, etc.
3.- Prioriza lo reutilizable, especialmente vajillas, vasos, servilletas, y prescinde de los productos de usar y tirar.
4.- Al finalizar la celebración, apaga la hoguera de forma segura, utilizando agua o arena, recoge los residuos, deposita cada tipología en su bolsa y llévalas a los contenedores correspondientes para propiciar su recuperación y reciclado.
5.- Ojo con los pequeños desechos que casi no se ven y acaban enterrados en la arena o en el campo, como es el caso de las colillas. Recoge absolutamente todo, supervisa antes de marchar y deja el espacio usado en las mismas condiciones en las que estaba cuando llegaste.
Saludos, Departamento de Comunicación