- El nuevo boletín del Observatorio de la Economía Circular constata mejoras en ecoinnovación, certificaciones ambientales y medición de la huella de carbono, frente al menor dinamismo del empleo y la financiación verde
- La principal conclusión es que la economía circular mantiene una evolución positiva en numerosos indicadores, pero todavía dispone de un amplio margen para aumentar su contribución económica
Cerceda, 29 de julio de 2026.- De acuerdo con la información recogida en el último boletín del Observatorio de la Economía Circular, promovido por la Fundación Fórum Ambiental, la economía circular sigue ampliando su presencia en España, pero todavía no ha alcanzado una escala suficiente para modificar de forma estructural el modelo productivo.
Los resultados del análisis de la evolución de los indicadores relacionados con la actividad económica, la industria y la financiación vinculadas a la circularidad, dibujan una evolución desigual. Si bien nuestro país mejora en ecoinnovación, certificaciones ambientales y medición de la huella de carbono, la aportación económica de las actividades circulares, el empleo asociado y la financiación sostenible muestran avances más limitados. Esto se traduce en que la circularidad ha consolidado una base de actividad, pero todavía no se ha convertido en uno de los principales motores de la economía española, donde su peso sigue limitado al 1,6%.
El empleo vinculado a estas actividades representa únicamente el 2% del total y se ha mantenido prácticamente estable durante la última década.
El Índice de Ecoinnovación, que mide la capacidad para desarrollar y aplicar soluciones destinadas a reducir el impacto ambiental y mejorar la eficiencia en el uso de los recursos, presenta una evolución más favorable. España alcanza los 127 puntos, un 26% más que hace una década, y se sitúa por encima de la media de la UE. Este avance refleja una mayor capacidad de las empresas y organizaciones para incorporar tecnologías limpias, mejorar sus procesos y hacer un uso más eficiente de los recursos.
También crece la implantación de sistemas y certificaciones ambientales. España cuenta con 853 organizaciones registradas en el sistema comunitario EMAS, cifra que la coloca en la tercera posición europea.
A su vez, el Registro de Huella de Carbono del MITECO alcanza las 5.876 entidades inscritas, favorecido también por la reciente aprobación de nuevas obligaciones regulatorias en materia climática.
España ocupa además la segunda posición europea por número de productos certificados con la Etiqueta Ecológica Europea Ecolabel, con más de 15.600.
La financiación verde se ralentiza
El análisis identifica un menor dinamismo de la financiación sostenible. En 2023, los bonos verdes representaron solo el 5% del conjunto de emisiones realizadas en España, tras registrar un descenso frente al ejercicio anterior.
Aunque los expertos atribuyen esta caída a una situación coyuntural relacionada con el contexto económico internacional, el dato evidencia la necesidad de reforzar los mecanismos financieros que permitan acelerar las inversiones vinculadas a la transición circular y climática.
La consolidación de la financiación verde, el impulso de la innovación y la integración de la circularidad en las estrategias empresariales e industriales serán determinantes para avanzar hacia un modelo económico más eficiente, resiliente y competitivo.
Fuente: Retema