- FEAD pide que la futura Ley de Economía Circular reconozca el reciclaje como actividad industrial estratégica y garantice mercados abiertos capaces de atraer la inversión privada
Cerceda, 21 de septiembre de 2026.- La Federación Europea de Gestión de Residuos (FEAD) reclama que la futura Ley de Economía Circular (Circular Economy Act, CEA) garantice unas condiciones industriales y de competencia que permitan acelerar las inversiones en recogida, clasificación, reciclaje y valorización de residuos.
La organización considera que alcanzar las ambiciones europeas de circularidad para 2030 dependerá en gran medida de la capacidad del sector privado para desarrollar nuevas infraestructuras. Para ello, sostiene que las empresas de gestión de residuos deben disponer de acceso efectivo a los mercados y unas condiciones equiparables a las de otras actividades industriales.
FEAD sitúa estas demandas en el contexto del Clean Industrial Deal y del desarrollo de iniciativas como el Industrial Accelerator Act (IAA), y reclama que la próxima legislación de economía circular no se limite a su dimensión ambiental, sino que actúe también como una política industrial para el sector.
Principales demandas
Una de las principales reivindicaciones es que la gestión de residuos sea reconocida como actividad industrial estratégica, de forma que pueda beneficiarse de procedimientos de autorización y evaluación ambiental simplificados y acelerados similares a los previstos para otras industrias y tecnologías vinculadas a la descarbonización.
FEAD reclama también incorporar expresamente el reciclaje a las Directrices sobre ayudas estatales en materia de clima, protección del medio ambiente y energía (CEEAG), lo que permitiría que las plantas de clasificación y reciclaje pudieran recibir compensaciones por sus elevados costes energéticos en condiciones similares a otras industrias.
La segunda gran reivindicación afecta al funcionamiento de los mercados de gestión de residuos. La Federación pide que la futura CEA reafirme como principio general que la contratación pública de servicios de residuos se realice mediante procedimientos abiertos, transparentes y competitivos.
Respecto a la financiación de la transición circular, apunta que, según las estimaciones del Banco Europeo de Inversiones y la Comisión Europea, cumplir los objetivos del Plan de Acción para la Economía Circular requerirá 1,229 billones de euros adicionales de inversión entre 2025 y 2040. Esta necesidad equivale a una brecha anual de 82.000 millones de euros y exigiría elevar un 68 % los niveles actuales de inversión. Además, el 27 % del déficit corresponde a actividades de final de vida útil, especialmente reciclaje, lo que aumenta la necesidad de desarrollar nuevas capacidades de recogida, clasificación y tratamiento.
Para FEAD, estas cifras hacen incompatible reclamar una mayor movilización de capital privado mientras se restringen progresivamente los mercados en los que las empresas pueden competir. La organización defiende que las licitaciones competitivas proporcionan la estabilidad necesaria para acometer inversiones a largo plazo en infraestructuras, tecnología e innovación.
La Federación reclama así que la futura Ley de Economía Circular combine el impulso a los mercados de materiales reciclados con unas condiciones industriales favorables para el sector y un marco de contratación que premie la calidad, eficiencia, innovación y comportamiento ambiental.
Fuente: Retema