- Los fenómenos extremos provocaron la suspensión de clases, daños en los edificios académicos, el paso a la enseñanza a distancia, la reducción del tiempo de instrucción, una menor asistencia escolar y un mayor riesgo de abandono
- Tres cuartas partes de los estudiantes afectados viven en países de ingresos bajos y medios-bajos
Cerceda, 21 de septiembre de 2026.- Según un nuevo informe de UNICEF, la escolarización de cerca de 171 millones de estudiantes de todo el mundo se vio interrumpida por peligros climáticos en 2025, lo que se traduce en aproximadamente uno de cada diez estudiantes, desde preescolar hasta el final de la secundaria.
Las tormentas fueron la causa más común de las interrupciones, afectando a 109 millones de estudiantes, seguidas de las inundaciones y las olas de calor.
Estos fenómenos extremos, derivados del cambio climático, provocaron la suspensión de clases, daños en las escuelas, el paso a la enseñanza a distancia, la reducción del tiempo de instrucción, una menor asistencia escolar y un mayor riesgo de abandono.
Se espera que el patrón climático de El Niño, más fuerte que nunca, aumente el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos en los próximos meses.
Aunque los estudiantes de todos los niveles de ingresos se vieron afectados por las interrupciones, tres cuartas partes de los afectados viven en países de ingresos bajos y medios-bajos, ya que sus sistemas educativos a menudo carecen de los recursos necesarios para salvaguardar el aprendizaje durante las emergencias climáticas.
Asimismo, las niñas tienen más probabilidades que los niños de abandonar las escuelas. Cuando resultan dañadas las instalaciones académicas y sanitarias, las familias se desplazan y pierden ingresos, por lo que las niñas tienden a recibir responsabilidades adicionales de cuidado y recogida de agua.
Consecuencias a largo plazo
A menos que se tomen medidas claras para ayudarlos, los estudiantes que sufrieron interrupciones escolares relacionadas con el clima en 2025 podrían perder acumulativamente al menos 200.000 millones de dólares en ingresos a lo largo de su vida, según el informe.
A escala macroeconómica, las pérdidas de aprendizaje y las mayores tasas de abandono escolar pueden reducir la productividad de la mano de obra, ralentizar el crecimiento económico y dificultar que los países reduzcan la pobreza.
Es por ello que UNICEF pide a los gobiernos de todo el mundo que inviertan más en sistemas educativos e infraestructuras resilientes al clima "para proteger la educación de los niños de hoy y de las generaciones futuras".
Fuente: ONU