- El inicio del curso escolar supone todo un desafío para las familias: regreso a la rutina, horarios menos flexibles, nuevos hábitos, múltiples actividades y un desembolso económico considerable para hacer frente a la larga lista de compras
- La aplicación de la estrategia de las tres erres (reducir, reutilizar y reciclar) cobra aquí todo su sentido, ya que el consumo consciente y responsable, no solo contribuirá a cuidar el medio ambiente, sino también a ahorrar dinero
Cerceda, 8 de septiembre de 2026.- La vuelta al cole ya está aquí, con todo lo que ello implica. Un nuevo curso no solo supone el regreso a la rutina, sino que también se traduce en nuevos proyectos, nuevos hábitos y nuevos retos para escolares y familias.
Equipar a los pequeños supone el primer desafío, pero antes de lanzarse a las compras compulsivas y adquirir cosas que no se van a utilizar, resulta necesario tener presentes unas sencillas recomendaciones orientadas a proteger el entorno y, por supuesto, a minimizar el impacto que, para las economías domésticas, trae consigo el mes de septiembre.
Auditoría y consumo responsable
Los expertos aconsejan realizar, con carácter previo, una pequeña auditoría inicial en el hogar para identificar lo que tenemos y lo que nos falta: estuches, reglas, compases, tijeras, cuadernos, bolígrafos, lápices, rotuladores, etc.
Si es necesario comprar materiales nuevos, mejor optar por aquellos más sostenibles y duraderos, recargables y con menos químicos. En este sentido, el comercio local es una excelente oportunidad para activar la economía de nuestros barrios o pueblos, ya que, no solo apoyaremos a nuestras comunidades, sino que contribuiremos a reducir la huella de carbono asociada al transporte.
Las plataformas de intercambio o de compras de segunda mano constituyen una buena opción para hacerse con libros, uniformes, tablets y calculadoras.
Salud, residuo cero y menos emisiones
En el caso de los recreos, conviene dar preferencia a las meriendas saludables y al residuo cero. Esto pasa por descartar los alimentos ultraprocesados con elevado contenido en azúcar y grasas saturadas, y apostar por alternativas más sanas tales como las frutas, frutos secos y bocadillos caseros elaborados con pan de buena calidad.
Prescindir de los envases de usar y tirar resulta imperativo. Con tal fin, existen opciones tales como los portabocadillos reutilizables y lavables, tuppers de acero inoxidable o vidrio y botellas reutilizables.
Caminar o pedalear es la mejor forma de desplazarse si el cole está cerca. Si no lo está, el autobús o el coche compartido son los medios más aconsejables.
Educar en valores
Más allá de la pequeña revolución que supone regresar a las aulas, la vuelta al cole representa también una oportunidad para educar en valores ambientales. Involucrar a los niños en la preparación del material, enseñarles a clasificar los residuos o hablarles de la importancia del ahorro de agua y energía son acciones que contribuyen de una manera o de otra a formar futuros ciudadanos responsables.
Saludos, Departamento de Comunicación