- Según la ONU, unos 140 millones de fragmentos de basura espacial de más de un milímetro orbitan actualmente la Tierra y viajan a más de 28.000 km/h, multiplicando la fuerza destructiva de cualquier pieza
- Naciones Unidas pide reducir los residuos innecesarios, prevenir explosiones en órbita y retirar de forma segura los satélites y cohetes que han dejado de funcionar
Cerceda, 21 de julio de 2026.- Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Luna, celebrado ayer, 20 de julio, la ONU advirtió que unos 140 millones de fragmentos de basura espacial de más de un milímetro orbitan actualmente la Tierra. Si bien muchos de ellos son demasiado pequeños para ser rastreados, lo cierto es que pueden dañar satélites y naves espaciales. Viajan a más de 28.000 km/h, velocidad que multiplica la fuerza destructiva de cualquier pieza, por lo que esta organización alerta que, sin soluciones rápidas, se podría desencadenar el Síndrome de Kessler (colisiones en cadena que destruirían satélites esenciales de telecomunicaciones, GPS y clima).
Los satélites fuera de servicio y las partes de cohetes liberan aluminio, litio, cobre y otros metales al desintegrarse en la atmósfera, y los científicos estudian si estos materiales pueden alterar la formación de nubes, la química atmosférica y la capa de ozono.
Asimismo, Naciones Unidas indica que cientos de toneladas de naves y cohetes vuelven a entrar en la atmósfera cada año, una cifra que podría aumentar con la expansión de las constelaciones de satélites. Al respecto, Jason Jabbour, del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, manifestó que “la rápida expansión de la actividad espacial ha demostrado que cada lanzamiento deja una huella ambiental”.
Es por ello que la ONU pide reducir los residuos innecesarios, prevenir explosiones en órbita y retirar de forma segura los satélites y cohetes que han dejado de funcionar.
Fuente: ONU