- Ayuda a las entidades a ir más allá de las iniciativas aisladas de reducción de residuos y adoptar un enfoque sistemático que priorice la prevención, la eficiencia operativa y la mejora continua
- Los beneficios que reporta la norma ISO 20001 abarcan distintos ámbitos: desde la reducción de costes innecesarios y la mejora de la eficiencia de los recursos, hasta la medición del progreso y el apoyo a los objetivos de sostenibilidad
Cerceda, 4 de noviembre de 2026.- La pérdida y el desperdicio de alimentos generan importantes desafíos económicos, sociales y ambientales. Cuando se pierden o desperdician alimentos, también se desperdician los recursos utilizados para producirlos, procesarlos y transportarlos.
En este marco, la Organización Internacional de Normalización (ISO) ha publicado la ISO 20001:2026, una nueva norma internacional que ayuda a las organizaciones a ir más allá de las iniciativas aisladas de reducción de residuos y adoptar un enfoque sistemático que priorice la prevención y la eficiencia operativa, y fomente la mejora continua en todas sus operaciones y cadenas de suministro.
El sistema permite identificar los puntos de la actividad en los que se generan pérdidas o desperdicio de alimentos, establecer medidas de control y realizar un seguimiento de su evolución, al tiempo que propicia que las organizaciones incorporen elementos desarrollados externamente dentro de sus propios sistemas de gestión; una posibilidad que ISO contempla expresamente para entidades de diferentes dimensiones, incluidas pequeñas explotaciones agrícolas, distribuidores, establecimientos minoristas y empresas de servicios alimentarios.
Uno de los elementos centrales de la ISO 20001 es la necesidad de establecer mecanismos para cuantificar, medir, supervisar, documentar y comunicar las pérdidas y el desperdicio alimentario. El objetivo es disponer de información que permita conocer dónde se producen las pérdidas, evaluar las medidas aplicadas y realizar mejoras continuas. Asimismo, también contempla la colaboración con las diferentes partes implicadas en la cadena alimentaria para contribuir a reducir el desperdicio más allá de las operaciones directas de una organización.
En consecuencia, esta norma también contribuye a las ambiciones del Objetivo de Desarrollo Sostenible 12.3 de la ONU, que busca reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita en los niveles minorista y de consumo, y reducir las pérdidas a lo largo de las cadenas de producción y suministro para 2030.
Así, los beneficios que reporta la norma ISO 20001 abarcan distintos ámbitos: desde la reducción de costes innecesarios y la mayor eficiencia de los recursos, hasta la medición del progreso, el apoyo a los objetivos de sostenibilidad y la mejora de la colaboración en la cadena de suministro
Fuente: ISO