- La reducción de las emisiones de este gas se considera una de las vías más rápidas para limitar el aumento de la temperatura global
- El sistema de alertas de emisiones incorpora por primera vez la monitorización de los vertederos y refuerza las herramientas para su mitigación
Cerceda, 19 de mayo de 2026.- El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha anunciado la ampliación de su sistema global de detección de metano para incluir, por primera vez, las emisiones procedentes de vertederos y minas de carbón con el fin de mejorar el control de este gas de efecto invernadero en sectores clave como la gestión de residuos y reforzar las herramientas para su mitigación.
La medida, presentada recientemente en un evento de alto nivel organizado por Francia en el marco de su presidencia del G7, se basa en análisis previos del Observatorio Internacional de Emisiones de Metano (IMEO), que identifican entre las principales fuentes globales de metano actividades vinculadas al carbón y al vertido de residuos. El sistema, conocido como Methane Alert and Response System (MARS), utiliza datos satelitales para localizar fugas de metano a gran escala.
Además del refuerzo en la detección, el PNUMA y la Agencia Internacional de la Energía han presentado una guía operativa para facilitar la respuesta a las alertas. Este documento establece un procedimiento para que gobiernos y operadores verifiquen emisiones, activen medidas correctoras y hagan seguimiento de los resultados.
Según el organismo internacional, la mejora en la transparencia y trazabilidad de las emisiones permitirá a administraciones, operadores y actores industriales adoptar medidas más eficaces para reducirlas, incluyendo el ámbito de los residuos.
Limitar el aumento de la temperatura global
El metano es uno de los gases con mayor potencial de calentamiento a corto plazo, y su reducción se considera una de las vías más rápidas para limitar el aumento de la temperatura global. En este contexto, el refuerzo de los sistemas de detección y respuesta se perfila como un elemento esencial para avanzar en los objetivos climáticos y mejorar la gestión ambiental de sectores emisores.
Según Martin Krause, Director de Cambio Climático del PNUMA, la reducción de metano es el «freno más rápido que se tiene al calentamiento global», enfatizando la importancia de que las emisiones detectadas se reparen rápidamente.
Estos anuncios representan un paso crucial para pasar del mero conocimiento de dónde se producen las fugas de metano a disponer de las herramientas necesarias para detenerlas.
Fuente: ONU