- Según un informe publicado por la AEMA, la protección de los sectores agrícola, energético y del transporte ayudaría a evitar miles de millones de euros en pérdidas derivadas de la aceleración de los fenómenos meteorológicos extremos relacionados con el cambio climático y aumentaría la competitividad de Europa
Cerceda, 14 de enero de 2026.- Según un informe publicado por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), “Making agriculture, energy and transport climate resilient: how much money is required and what will it deliver?” (“Hacer que la agricultura, la energía y el transporte sean resilientes al clima: ¿cuánto dinero se necesita y qué se obtendrá con él?”), los tres sectores (agrícola, energético y del transporte) son muy vulnerables al cambio climático y su protección evitaría miles de millones de euros en pérdidas derivadas de la aceleración de los fenómenos meteorológicos extremos (inundaciones, sequías, olas de calor e incendios forestales), que cuestan a la UE entre 40.000 y 50.000 millones de euros anuales, al tiempo que aumentaría la competitividad del continente.
Déficit de inversión
Las inversiones necesarias oscilan entre 53.000 y 137.000 millones de euros anuales para 2050, y entre 59.000 y 173. 000 millones para 2100, dependiendo de si la temperatura aumenta entre 1,5 °C y 2 °C, o 3 °C, en comparación con las temperaturas preindustriales. Se estima que la financiación comprometida actual para estos sectores, que proviene principalmente del sector público, a nivel de la UE, nacional y regional, es de tan solo 15.000-16.000 millones de euros anuales.
La UE experimentó pérdidas económicas anuales de entre 40.000 y 50.000 millones de euros en el período 2021-2024 debido a fenómenos meteorológicos extremos, que ascendieron a 822.000 millones entre 1980-2024.
Los costes están aumentando y las mayores pérdidas anuales se concentran entre 2021 y 2024. No obstante, estas cifras solo incluyen las pérdidas directas, por lo que la suma de los costes totales sería mayor.
Invertir en adaptación climática ofrece beneficios que van más allá de evitar pérdidas por fenómenos extremos. Según un estudio del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, adaptarse a los crecientes riesgos de inundaciones costeras en la UE generaría 6 euros por cada euro invertido.
Otro estudio, a nivel global, del World Resources Institute, concluyó que cada dólar estadounidense invertido en adaptación puede generar más de USD 10,50 en beneficios en un período de 10 años y producir un retorno promedio de 27% por proyecto.
Doble y triple dividendo
Al abordar los beneficios de la adaptación climática, dos conceptos son relevantes:
El del doble dividendo, según el cual la reducción de los riesgos climáticos no solo protege a las personas, las infraestructuras y las economías de los daños causados por los impactos climáticos (dividendo de adaptación), sino que también contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero o a impulsar la sostenibilidad (dividendo de mitigación). Por ejemplo, en el caso de las soluciones basadas en la naturaleza, la restauración de humedales protege contra las inundaciones y almacena CO₂.
El del triple dividendo, orientado no solo a evitar pérdidas sino también a liberar potencial económico y generar cobeneficios de desarrollo.
Fuente e imagen: AEMA