- Un estudio elaborado por Circle Economy, el Grupo Banco Mundial, la OIT y PAGE, concluye que la reparación y el mantenimiento constituyen la actividad con mayor capacidad de generación de empleo, concentrando cerca de la mitad de todos los puestos de trabajo
- Asimismo, destaca que alrededor del 52 % del empleo circular se desarrolla en el sector informal y advierte que la transición hacia una economía circular deberá ir acompañada de políticas que favorezcan la formalización del empleo, mejoren las condiciones laborales y faciliten el acceso a la financiación, la formación y la innovación
Cerceda, 20 de julio de 2026.-. Un estudio elaborado por Circle Economy, el Grupo Banco Mundial, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y Partnership for Action on Green Economy (PAGE), estima que entre 121 y 142 millones de personas trabajan actualmente en actividades vinculadas a la economía circular, lo que equivale a entre el 5 % y el 5,8 % del empleo mundial, excluyendo el sector agrícola.
El informe, que lleva por título Employment in the Circular Economy, ofrece la primera estimación global del empleo asociado a modelos de producción y consumo circulares, poniendo de relieve que su impacto va mucho más allá de la gestión de residuos y el reciclaje.
El protagonismo de la reparación
Uno de los principales hallazgos del estudio es que la reparación y el mantenimiento constituyen la actividad con mayor capacidad de generación de empleo, concentrando cerca de la mitad de todos los puestos de trabajo relacionados con la economía circular.
En la actualidad, alrededor de 65 millones de personas trabajan en la reparación de maquinaria, vehículos, electrodomésticos y otros bienes, contribuyendo a prolongar su vida útil y a reducir el consumo de materias primas.
Por el contrario, las actividades tradicionalmente asociadas a la economía circular, como la recogida, clasificación, reciclaje y recuperación de materiales, emplean a aproximadamente 11 millones de personas, lo que evidencia que la circularidad comienza mucho antes de la fase final de gestión de los residuos.
La informalidad continúa siendo uno de los principales desafíos
El informe destaca que alrededor del 52 % del empleo circular se desarrolla en el sector informal, especialmente en países de renta baja y media, donde actividades como la reparación, la reutilización y el reciclaje continúan realizándose fuera de los sistemas laborales regulados.
Los autores advierten que la transición hacia una economía circular deberá ir acompañada de políticas que favorezcan la formalización del empleo, mejoren las condiciones laborales y faciliten el acceso a la financiación, la formación y la innovación.
Desde el punto de vista geográfico, Asia-Pacífico aglutina aproximadamente 77,6 millones de empleos, más de la mitad del total mundial, impulsados por su elevada actividad manufacturera y sus amplias redes de reparación y reutilización.
Por su parte, Europa y Asia Central contabilizan 20,8 millones de empleos, caracterizados por un mayor grado de formalización y una integración más avanzada de las estrategias de economía circular en la actividad empresarial.
Una oportunidad para la política industrial
El estudio señala que sectores intensivos en el uso de materiales, como la industria manufacturera, la construcción y la minería, presentan un importante potencial para incrementar el empleo mediante la incorporación de materias primas secundarias, el ecodiseño y modelos de producción circulares. Asimismo, apunta a que el desarrollo de la economía circular puede convertirse en un instrumento de política industrial y de empleo, siempre que vaya acompañado de medidas que impulsen la innovación, la capacitación profesional y la mejora de las condiciones laborales.
Fuente: Gestores de Residuos