- La temperatura media de la superficie terrestre fue de 1,65 grados superior a la estimada para la era preindustrial
- El aumento de las temperaturas se extendió por tierra y océanos, en un contexto marcado por el fortalecimiento de El Niño y sus efectos sobre el clima mundial
Cerceda, 14 de septiembre de 2026.- La Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó el pasado viernes que la Tierra ha vivido su agosto más caluroso desde que hay registros. Mientras que el hemisferio norte tuvo su verano más cálido, el hemisferio sur vivió un invierno cercano al récord.
Los datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus de la Unión Europea muestran que agosto fue, empatado con julio de 2023, el mes más cálido jamás registrado. La temperatura media de la superficie terrestre fue de 1,65 grados superior a la estimada para la era preindustrial.
El calor extremo se extendió por amplias zonas del planeta, incluidas partes de Europa, África, Asia y América del Norte y del Sur. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, todos los diez agostos más cálidos registrados han ocurrido desde 2016.
Los océanos también alcanzaron niveles extraordinarios. La temperatura media diaria de la superficie del mar fuera de las regiones polares llegó en agosto a 21,11 grados, un récord histórico. De récord fueron también las temperaturas de las aguas del Atlántico y del Mediterráneo en las proximidades de Europa, acompañadas de extensas olas de calor marinas.
Uno de los factores que contribuyeron a las temperaturas de agosto fue El Niño, que ya está plenamente establecido y seguirá intensificándose durante los próximos meses. De hecho, la OMM advierte que el fenómeno tendrá importantes efectos sobre los patrones de temperatura y precipitaciones hasta bien entrado 2027.
El Niño también influyó en la actividad de los ciclones tropicales. En agosto se registraron 19 tormentas tropicales en todo el mundo, cinco de ellas con intensidad de huracán o tifón y cuatro que alcanzaron la categoría 3 o superior.
La actividad fue desigual entre las distintas cuencas. Mientras el Atlántico tuvo una actividad inusualmente baja, con solo dos tormentas tropicales débiles y de corta duración, las aguas más cálidas del Pacífico tropical central y oriental favorecieron la formación de ocho tormentas con nombre.
En Europa occidental, las olas de calor continuaron en agosto después de una sucesión excepcional de episodios de temperaturas extremas iniciada en mayo. Gran parte de la región y amplias zonas del centro y este de Europa sufrieron además condiciones secas y, en algunos países, sequías graves.
Los ríos europeos también registraron caudales excepcionalmente bajos, entre ellos el Rin y el Danubio, así como el Bug Meridional y el Dniéper.
Por su parte, tanto el Ártico como la Antártida tuvieron en agosto una extensión de hielo marino inferior a la media.
Fuente e imagen: ONU