- El Reglamento de Vehículos al Final de su Vida Útil refuerza la economía circular en la automoción con nuevos objetivos de contenido reciclado, mayores exigencias de reciclaje y medidas para recuperar materias primas críticas
- La CE considera que el nuevo marco normativo representa un paso decisivo para consolidar una industria automovilística más sostenible, resiliente y menos dependiente de materias primas vírgenes
Cerceda, 1 de octubre de 2026.- La Unión Europea estrena un nuevo marco normativo para reforzar la economía circular en el sector de la automoción. El Reglamento de Vehículos al Final de su Vida Útil entra en vigor con el objetivo de mejorar el diseño, la producción, la recogida y el tratamiento de los mismos, impulsando el reciclaje de materiales y reduciendo la dependencia europea de materias primas importadas.
La nueva regulación busca aumentar la recuperación y reutilización de materiales de alto valor, mejorar la eficiencia en el uso de los recursos y fortalecer la competitividad industrial europea mediante un mayor aprovechamiento de las materias primas secundarias.
Novedades
Una de las principales novedades del reglamento es la introducción de objetivos obligatorios de contenido reciclado en la fabricación de vehículos. A partir de 2032, los vehículos nuevos deberán incorporar un 15 % de plástico reciclado, porcentaje que aumentará hasta el 25 % en 2036. Además, la Comisión Europea establecerá objetivos específicos para el uso de acero y aluminio reciclados, cuya aplicación está prevista para 2033.
Según la Comisión Europea, estos objetivos aportarán seguridad jurídica a fabricantes e inversores, favorecerán nuevas inversiones en capacidad de reciclaje y contribuirán a mantener los materiales dentro de la economía europea durante más tiempo.
El reglamento también introduce nuevos requisitos para que los vehículos sean diseñados pensando en su desmontaje, reutilización y reciclaje al final de su vida útil. Las nuevas normas mejorarán la información disponible sobre la sustitución y retirada de componentes durante el uso del vehículo, facilitando tanto a los fabricantes como a la industria del reciclaje la recuperación de piezas y materiales de mayor calidad.
Además, se refuerzan las medidas destinadas a recuperar materias primas críticas, especialmente aluminio, cobre y tierras raras, consideradas estratégicas para la industria europea.
Trazabilidad y control
El nuevo reglamento endurece los requisitos de trazabilidad y control de los vehículos al final de su vida útil, estableciendo criterios más claros para diferenciar un vehículo usado de uno destinado al desguace.
Asimismo, desde mediados de 2031, únicamente podrán exportarse fuera de la Unión Europea los vehículos que sean aptos para circular, con el objetivo de evitar que aquéllos considerados residuos sean comercializados como vehículos de segunda mano.
La regulación también refuerza el principio de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP), obligando a los fabricantes a asumir los costes asociados a la recogida y tratamiento de los vehículos al final de su vida útil. Además, amplía este sistema a nuevas categorías de vehículos, como camiones, autobuses y motocicletas, fortaleciendo la colaboración entre fabricantes y gestores de residuos.
La Comisión considera que el nuevo Reglamento de Vehículos representa un paso decisivo para consolidar una industria automovilística más sostenible, resiliente y menos dependiente de materias primas vírgenes.
Fuente: Comisión Europea