- La UE registró pérdidas totales por valor de 822 mil millones de euros entre 1980 y 2024, de las cuales el 25 % se produjeron entre 2021 y 2024, lo que indica que estos eventos y sus efectos se están intensificando
- Dos publicaciones difundidas por la AEMA abordan los esfuerzos de resiliencia climática que abarcan todos los niveles de gobernanza y van acompañadas de una nueva plataforma interactiva que consolida la base de conocimientos de la Agencia sobre fenómenos meteorológicos extremos
Cerceda, 17 de junio de 2026.-Desde la década de 1980, Europa se ha estado calentando al doble del promedio mundial, y los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos están causando estragos. La UE registró pérdidas totales por valor de 822 mil millones de euros entre 1980 y 2024, de las cuales el 25 % se produjeron entre 2021 y 2024, lo que indica que estos eventos y sus efectos se están intensificando, de ahí que la resiliencia y la adaptación al cambio climático resulten esenciales para proteger a las personas, la economía y la infraestructura.
Dos informes y una plataforma interactiva
Dos publicaciones difundidas por la AEMA abordan los esfuerzos de resiliencia climática que abarcan todos los niveles de gobernanza, desde el nivel nacional hasta las comunidades más pequeñas de Europa, y van acompañadas de una nueva plataforma interactiva que consolida la base de conocimientos de la Agencia sobre fenómenos meteorológicos extremos.
Del informe «Resiliencia climática en Europa, 2025: avances y desafíos», se desprende que, si bien para 2025 todos los países miembros de la AEMA habían adoptado políticas nacionales de adaptación, la evidencia apunta a brechas persistentes entre la planificación y la implementación, así como a limitaciones significativas en los datos necesarios para determinar si los esfuerzos de adaptación están reduciendo realmente el riesgo.
Existe una clara oportunidad para avanzar hacia un ciclo de políticas de adaptación más coherente, donde la identificación de riesgos, la acción anticipatoria, el seguimiento del progreso y el aprendizaje compartido estén mejor conectados. Para respaldar una acción más consistente y eficaz en todos los Estados miembros, se apunta a la necesidad de fortalecer las condiciones propicias para la adaptación, lo que incluye una base jurídica más coherente.
En cuanto a los riesgos futuros detectados, todos los países prevén un aumento significativo de las olas de calor y los cambios de temperatura, seguidas por las inundaciones y las sequías.
Por su parte, el informe «Pequeños pero poderosos: la resiliencia climática en los pequeños municipios de Europa» centra la atención en los pequeños municipios europeos (que albergan a más del 40 % de la población de la UE). Basándose en estudios de caso, así como en datos y bibliografía, el documento concluye que muchos municipios pequeños ya están tomando medidas contra los riesgos climáticos a pesar de sus limitados recursos financieros y humanos, el acceso reducido a redes de conocimiento y, a menudo, la falta de claridad en sus responsabilidades legales. Sin embargo, se quedan sistemáticamente rezagados con respecto a los municipios más grandes en la formalización de estos esfuerzos: solo el 16 % cuenta con planes de acción para la adaptación, en comparación con el 28 % de los municipios más grandes.
La AEMA también ha lanzado una nueva plataforma en línea que reúne toda su información sobre fenómenos meteorológicos extremos derivados del cambio climático. La plataforma abarca olas de calor, inundaciones, sequías e incendios forestales: los peligros que causan mayores daños a las personas, los ecosistemas y las economías de todo el continente. Además, presenta datos, proyecciones y ejemplos de adaptación mediante mapas interactivos, indicadores y gráficos.
Fuente e imagen: AEMA