- Monitores de la Sociedad impartieron sesiones formativas en dos parroquias del municipio interesadas en incrementar sus tasas de recuperación y atendieron las consultas de los participantes, que giraron especialmente en torno al contenedor amarillo y el iglú verde
- No obstante, y más allá del reciclaje, los educadores insistieron en que el mejor residuo es el que no se produce, de ahí la importancia de pasos previos tales como la prevención, la reducción y la reutilización
Cerceda, 10 de junio de 2026.- A solicitud del propio Ayuntamiento, y en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, educadores de Sogama se desplazaron al municipio ourensano de Carballeda de Avia para instruir a sus vecinos en la correcta separación de residuos en origen y posterior depósito en los contenedores de recogida selectiva correspondientes a fin de garantizar su reciclado.
Las formaciones se impartieron en dos parroquias de la localidad interesadas en mejorar sus tasas de recuperación y, en el transcurso de las mismas, los participantes trasladaron numerosas dudas, especialmente en relación al contenedor amarillo, que venían identificando con plásticos en general y no específicamente con envases y envoltorios de este material, además de latas y briks, y al iglú verde, que, curiosamente, y a pesar de ser el contenedor con mayor tradición en las calles, también fue objeto de consultas al asociarlo a todo tipo de cristal y vidrio. De ahí que se explicase la diferencia entre ambos materiales, advirtiendo que en este recipiente solo deben introducirse botellas, frascos y tarros de vidrio, sin los tapones, y nunca vasos, copas, restos de cristalería, cerámica, espejos o bombillas.
Dado su carácter rural, el ente local hizo en su momento una firme apuesta por el compostaje doméstico, lo que le ha permitido reducir la presencia de orgánicos en el contenedor de resto. También dispone de un punto limpio móvil para que los vecinos puedan gestionar cómodamente residuos especiales generados en el hogar tales como aparatos eléctricos y electrónicos, tóner y cartuchos de tinta, pequeños electrodomésticos, lámparas y tubos fluorescentes, teléfonos móviles, etc.
No obstante, y más allá del reciclaje, los educadores de Sogama insistieron en la máxima de que el mejor residuo es el que no se produce, de ahí la importancia de reducir su generación mediante un consumo responsable y consciente, y de alargar la vida útil de los productos a través de su reutilización.
Saludos, Departamento de Comunicación