- La investigación concluye que el Atlántico Norte concentra algunos de los mayores riesgos para la fauna marina y advierte de que, sin nuevas medidas, la cantidad de plásticos en los océanos podría multiplicarse por 2,8 en 2060
Cerceda, 8 de julio de 2026.-La contaminación por plásticos constituye una de las principales amenazas para los ecosistemas marinos y, según un nuevo estudio, hay zonas del planeta donde el riesgo es mayor, situándose el Atlántico Norte entre los principales puntos críticos, tanto por la ingestión de plásticos como por la acumulación de contaminantes asociados.
La investigación combina datos sobre concentración y distribución de plásticos, biomasa marina y modelos de transporte y hundimiento de residuos para elaborar uno de los análisis más completos realizados hasta la fecha sobre el riesgo ecológico derivado de este tipo de contaminación. Los resultados ponen de manifiesto que el impacto ambiental no depende únicamente de la cantidad de residuos acumulados, sino también de la presencia y distribución de las especies marinas.
El trabajo distingue tres grandes riesgos asociados a la contaminación plástica: la ingestión de residuos, la exposición a contaminantes químicos adheridos a los plásticos y el enredo de los animales en objetos de gran tamaño, especialmente artes de pesca abandonadas.
Mientras que el Atlántico nororiental presenta uno de los mayores riesgos de ingestión para organismos de gran tamaño, las especies de menor tamaño se enfrentan a un mayor peligro en el Atlántico noroccidental. Además, el Atlántico Norte destaca por el elevado riesgo derivado de contaminantes como el metilmercurio y el perfluorooctano sulfonato (PFOS), sustancias que pueden adherirse a los plásticos y acumularse progresivamente en la cadena trófica cuando son ingeridos por la fauna marina.
La investigación revela que el riesgo de enredo afecta especialmente a las zonas costeras, donde resulta más de cien veces superior al registrado en mar abierto debido a la elevada actividad pesquera y a la acumulación de residuos.
Las áreas de mayor riesgo se localizan en el Atlántico nororiental, el Atlántico sudoriental, el Pacífico subtropical y el océano Índico meridional.
Más plásticos en 2060 si no cambian las políticas
Las proyecciones elaboradas por los investigadores advierten de que, si las emisiones de residuos plásticos continúan al ritmo actual, en 2060 habrá 2,8 veces más plástico en los océanos que en la actualidad.
Aunque los escenarios con mayores esfuerzos de reducción permitirían disminuir las concentraciones en el Atlántico Norte, el Pacífico Norte y el océano Índico, los modelos anticipan aumentos en el Pacífico Sur y el Atlántico sudoriental, impulsados por el crecimiento previsto de las emisiones de residuos en Sudamérica y África.
Incluso en los escenarios más favorables, el riesgo de enredo seguirá aumentando en muchas zonas costeras debido a la acumulación persistente de residuos en el litoral.
Implicaciones para las políticas públicas
Los autores consideran que las estrategias para combatir la contaminación plástica deben ir más allá de la limpieza de las grandes acumulaciones oceánicas. A su juicio, es prioritario reforzar la retirada de residuos en playas y zonas costeras, donde el impacto sobre la fauna resulta mucho mayor.
También señalan la necesidad de actuar sobre las artes de pesca abandonadas, uno de los principales factores responsables del enredo de especies marinas como tortugas, cetáceos o tiburones. No obstante, advierten de que determinados equipos biodegradables, aunque reducen este riesgo, podrían fragmentarse en microplásticos capaces de incrementar los problemas de ingestión y de transporte de contaminantes.
Los investigadores defienden que la solución pasa por reforzar las políticas internacionales para reducir la contaminación por plásticos, destacando la importancia de iniciativas como el Tratado Mundial sobre los Plásticos, que actualmente se negocia en el marco de Naciones Unidas.
Fuente: Retema