- En un momento en el que muchos países tratan de avanzar hacia una bioeconomía sostenible, los productos forestales ofrecen soluciones basadas en la naturaleza como sustitutos de materiales intensivos en carbono, al tiempo que generan nuevas oportunidades económicas
Cerceda, 18 de marzo de 2026.-Este año, el Día Internacional de los Bosques, que se celebrará el próximo 21 de marzo, pone el foco en su aportación a la economía, ensalzando de esta forma el papel esencial de los bosques como motor de la prosperidad económica. No obstante, su papel va mucho más allá de los ingresos y los puestos de trabajo derivados de la producción forestal y el comercio de materias primas renovables y alimentos, ya que también sostienen la agricultura familiar y comunitaria, mejoran la productividad agrícola y salvaguardan la salud de las cuencas hidrográficas.
En un momento en el que muchos países tratan de avanzar hacia una bioeconomía sostenible, los productos forestales ofrecen soluciones basadas en la naturaleza como sustitutos de materiales intensivos en carbono, al tiempo que generan nuevas oportunidades económicas.
Con la conmemoración de esta efeméride se llama a la acción para aprovechar las innovaciones tecnológicas en favor de nuestros bosques, haciendo frente a la creciente amenaza de la deforestación, la degradación del hábitat y el cambio climático.
Entre los mensajes clave de la campaña de este año, cabría destacar que la naturaleza, especialmente los bosques, genera cerca de 44 billones de dólares (más de la mitad del PIB mundial) y protege a las economías frente a desastres climáticos. La bioeconomía emergente se centra en los bosques, ya que productos como la madera y el bambú pueden sustituir materiales con alta huella de carbono (acero, plástico), promoviendo economías más sostenibles. Además, los bosques son esenciales para la economía de muchas comunidades rurales, al proporcionar alimentos, medicinas, combustible, ingresos y beneficios como agua limpia y estabilidad del suelo.
Beneficios
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que los bosques cubren un tercio de la tierra y son uno de los grandes proveedores de la naturaleza que cumplen funciones esenciales para la preservación del planeta y la vida:
- Frenan el cambio climático: los árboles almacenan carbono, lo que ayuda a mitigar los impactos del cambio climático. Se estima que los bosques de todo el mundo contienen 662.000 millones de toneladas de carbono, lo que constituye más de la mitad de las reservas de carbono mundiales que se encuentran en los suelos y la vegetación. Además, son un acondicionador natural del aire, bajan su temperatura entre 2 y 8 grados.
- Forman una barrera contra el ruido: las grandes masas forestales amortiguan las ondas sonoras del ruido de las carreteras, las industrias o los núcleos urbanos.
- Son una fuente de agua: se encargan de proporcionar el 85% del agua dulce de las principales ciudades del mundo.
- Proporcionan energía: los dendrocombustibles representan una fuente de energía potencialmente renovable y neutra con respecto a las emisiones de carbono. La FAO estima que aproximadamente 2.600 millones de personas dependen de la madera y otros combustibles tradicionales para cocinar en sus hogares.
- Son el hogar de muchas especies: desempeñan una función clave para conservar la vida del planeta y son los ecosistemas terrestres de mayor biodiversidad, ya que albergan el 80% de las especies animales y vegetales.
- Preservan nuestra supervivencia: más de 5.000 millones de personas recurren a los productos forestales no maderables para su propio uso o como ayuda para su subsistencia, con la particularidad de que las masas forestales posibilitan y contribuyen a mejorar la salud mental y prevenir enfermedades.
- Fortalecen la resiliencia ambiental: si están gestionados de manera sostenible, contribuyen a reducir la erosión del suelo y el riesgo de avalanchas, deslizamientos de tierra y desastres naturales.
Fuente: FAO