- Por encima de esta temperatura, los impactos climáticos y los riesgos de sobrepasar puntos de inflexión se intensifican con cada fracción adicional de grado
- El informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Limiting Overshoot, identifica una trayectoria de “rebasamiento, punto máximo y descenso” como la mejor opción para minimizar la magnitud y duración de este rebasamiento y tratar de volver a estar por debajo de 1,5 °C lo antes posible
Cerceda, 3 de septiembre de 2026.- El aumento de la temperatura global está encaminado a rebasar los 1,5 °C, lo que elevará los riesgos e impactos climáticos a niveles cada vez más peligrosos. Sin embargo, y según un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), aún es posible reducir las temperaturas y alcanzar los objetivos mundiales del Acuerdo de París.
El informe del PNUMA, Limiting Overshoot (Limitar el rebasamiento), identifica una trayectoria de “rebasamiento, punto máximo y descenso” como la mejor opción restante para minimizar la magnitud y duración de este rebasamiento y tratar de volver a estar por debajo de 1,5 °C lo antes posible.
Esta trayectoria minimizaría el aumento máximo de la temperatura mediante recortes inmediatos y sostenidos de las emisiones de gases de efecto invernadero, incluyendo el metano, en el camino hacia las emisiones netas cero, y reduciría las temperaturas mediante emisiones netas negativas a largo plazo, con la cuidadosa gestión de abordajes, prácticas y técnicas de extracción de dióxido de carbono (CDR por las siglas en inglés de Carbon Dioxide Removal), como parte esencial del conjunto de medidas. La CDR es el proceso de extraer carbono de la atmósfera y almacenarlo mediante la forestación u otros medios.
Al mismo tiempo, seguir la trayectoria propuesta implicaría medidas de adaptación que reduzcan la vulnerabilidad ante los impactos actuales, previstos e inesperados del cambio climático sobre las sociedades, las comunidades y las economías.
El documento subraya que esta trayectoria reduciría los riesgos y los impactos, haría que la adaptación fuera menos difícil y costosa, y aumentaría las posibilidades de reducir las temperaturas.
Impactos devastadores
Por encima de 1,5 °C, los riesgos y los impactos se intensificarán con cada fracción adicional de grado y con cada año. Entre los impactos previstos figuran la intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos, la pérdida de ecosistemas y la sumersión de los pequeños Estados insulares en desarrollo y de las ciudades costeras situadas en zonas bajas. También se prevén daños graves a la salud humana, la seguridad alimentaria, los suministros de agua, la naturaleza, las ciudades, las infraestructuras y las economías.
El informe advierte de que la probabilidad de cruzar puntos de inflexión irreversibles aumenta con la magnitud y la duración de las temperaturas más elevadas. Entre ellos se encuentran la desestabilización de las principales capas de hielo, la degradación del bosque lluvioso amazónico y la alteración de la Circulación de Vuelco Meridional del Atlántico. Mientras que algunos impactos podrían surgir de manera abrupta, otros se acumularán con el tiempo.
Intervenciones necesarias de mitigación y adaptación
Las intervenciones que logren simultáneamente objetivos de mitigación y adaptación —como el enfriamiento basado en la naturaleza— deben ser priorizadas. Las medidas de adaptación que se establezcan ahora constituyen la base de los esfuerzos futuros, pero deben volverse transformadoras y responder a riesgos cambiantes, no lineales y de aparición súbita, incluyendo aquellos que podrían perjudicar los esfuerzos de mitigación.
El informe enfatiza que las emisiones netas cero son un hito en el camino hacia las emisiones netas negativas, y que la extracción de dióxido de carbono será necesaria además de, y no en lugar de, reducciones sostenidas de las emisiones de gases de efecto invernadero. No obstante, la extracción de dióxido de carbono solo podrá contribuir de manera creíble a volver a estar por debajo de 1,5 °C si el calentamiento máximo se mantiene muy por debajo de 2 °C y se reducen todas las emisiones residuales.
Años de inacción significan que, incluso si se logra volver a estar por debajo de 1,5 °C, las pérdidas irreversibles y las condiciones permanentemente transformadas son inevitables. Muchas comunidades podrían verse obligadas a trasladarse o cambiar sus medios de vida, mientras que las sociedades afrontarán el reto de reajustarse. Esto plantea cuestiones relacionadas con la justicia, el poder y la legitimidad política, cuya resolución requerirá nuevos mecanismos de gobernanza inclusivos.
Fuente: PNUMA