- Artículo del presidente de Sogama, Javier Domínguez, con motivo de la commemoración del Día Internacional del Reciclaje
Hoy, 17 de mayo, coincidiendo con el Día de las Letras Gallegas, se celebra también el Día Internacional del Reciclaje, una efeméride que este año ha sido bautizada con el lema “No pienses en residuos, piensa en oportunidades”. Otra prueba evidente de que el estatus del residuo ha cambiado sustancialmente, dado su potencial como recurso, pero con la particularidad de que solo podrá tener tal condición si, entre todos lo hacemos posible.
Porque, a pesar de la innovación y los avances tecnológicos, hay un sencillo gesto que continúa siendo fundamental, y diría que esencial, para que esa transformación sea una realidad: separar correctamente los residuos en origen e introducirlos en el contenedor adecuado. Y aquí el ciudadano tiene un papel clave que desempeñar, ya que, más allá de su conocimiento sobre cómo realizar esta segregación de materiales, serán su voluntad y conciencia las condiciones que verdaderamente resultarán decisivas para incrementar las tasas de reciclado. Un trabajo que ni las empresas ni las máquinas pueden realizar por nosotros.
Desde siempre hemos sabido que la conversión de residuos en nuevos productos contribuye de forma decisiva al ahorro de energía y de materias primas vírgenes, pero hacerlo posible hoy adquiere más sentido y relevancia que nunca porque el planeta está en riesgo; los efectos del cambio climático ya son palpables, el termómetro del calentamiento continúa en un vertiginoso ascenso y los fenómenos climatológicos adversos son cada vez más frecuentes y sus consecuencias, imprevisibles.
No podemos seguir subestimando lo que está aconteciendo en un mundo globalizado y debemos revelarnos ante la maldita leyenda de que poco o nada podemos hacer a título individual. Es precisamente el trabajo individual de muchos el que empodera a la ciudadanía y son los pequeños gestos diarios los que pueden llevar a un cambio de tendencia que nos permita cuidar lo más preciado que tenemos: la propia vida y la oportunidad de vivir de forma plena y sostenible.