- Con el lema “Poner fin a la pérdida y el desperdicio de alimentos. Por las personas. Por el planeta”, esta efeméride está liderada por la FAO
- La organización alerta de que, a nivel mundial, una de cada once personas se enfrenta al hambre, mientras que en torno al 13% de los alimentos producidos se pierden entre la cosecha y la venta minorista, y el 19% se desperdicia en los hogares, la restauración y el comercio al por menor
- Cuando se pierden o desperdician alimentos, se desaprovechan todos los recursos utilizados para su producción, con la particularidad de que su depósito en vertederos genera emisiones GEI, lo que contribuye al cambio climático
Cerceda, 29 de septiembre de 2026.- Con el lema “Poner fin a la pérdida y el desperdicio de alimentos. Por las personas. Por el planeta”, hoy se celebra el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio Alimentario, una efeméride a través de la cual se hace hincapié en la necesaria y mayor responsabilidad en la producción y consumo de alimentos.
En este sentido, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) recuerda que, a nivel mundial, una de cada once personas se enfrenta al hambre, mientras que en torno al 13% de los alimentos producidos se pierden entre la cosecha y la venta minorista, y el 19% se desperdicia en los hogares, la restauración y el comercio al por menor.
Los expertos coinciden en señalar que es el momento en el que todos –desde los productores hasta las empresas, la cadena de suministro y los consumidores, además de los gobiernos y los investigadores– tomemos medidas urgentes, tanto individuales como colectivas, para atajar el problema y garantizar un mundo con seguridad alimentaria, ahora y en el futuro.
Un problema con serias implicaciones ambientales, económicas y sociales
Cuando se pierden o desperdician alimentos, todos los recursos utilizados para su producción -como el agua, la tierra, la energía, la mano de obra y el capital- se desaprovechan, con la particularidad de que la eliminación de los alimentos perdidos o desperdiciados en vertederos genera emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), lo que contribuye al cambio climático, además de verse afectada la seguridad alimentaria y la disponibilidad de alimentos, aumentando los costes.
Los sistemas alimentarios no pueden ser resilientes si no son sostenibles, de ahí la necesidad de centrarse en la adopción de enfoques integrados y adoptar medidas a escala mundial y local para aprovechar al máximo los alimentos que producimos.
A fin de introducir este cambio transformador es fundamental incorporar tecnologías, soluciones innovadoras (en particular plataformas de comercio electrónico para la comercialización y sistemas de elaboración de alimentos replegables y móviles), nuevas formas de trabajar y buenas prácticas con miras a gestionar la calidad de los alimentos.
Fuente e imagen: ONU