- Así lo indicó el presidente de Sogama en una entrevista concedida a RadioVoz Galicia, destacando que la aplicación práctica del principio europeo de “quien contamina, paga”, sería el sistema más justo y el mejor incentivo para impulsar la gestión sostenible de los residuos, aunque reconoce que no es una tarea fácil y debe adecuarse a cada territorio
- También hizo un repaso por los hitos más relevantes vinculados a la actividad de esta empresa pública, aludiendo al mayor número de ayuntamientos adheridos tras la incorporación de la Mancomunidad Serra do Barbanza, la instauración del plan de transformación digital y el avance de las obras de la futura planta de clasificación de residuos textiles, la primera de carácter público en España
- En cuanto a la implantación del contenedor marrón para la recogida diferenciada de la materia orgánica, indicó que, si bien avanza de forma positiva, lo hace de forma mucho más lenta de lo deseable, a pesar de sus ventajas ambientales y económicas
Cerceda, 17 de junio de 2026.- En declaraciones a RadioVoz Galicia, en el marco del programa Ecovoz, el presidente de Sogama, Javier Domínguez, repasó algunos de los hitos más relevantes de los últimos meses, aludiendo expresamente a la adhesión de los 9 ayuntamientos que formaban parte de la Mancomunidad Serra do Barbanza al sistema de gestión de residuos impulsado por la Xunta, que da servicio a día de hoy a 304 entes locales, el 97% del total, aglutinando una población superior a 2,3 millones de habitantes.
En el marco del Plan Estratégico 2025-2030, se hizo eco de los avances en el ámbito de la transformación digital, que permitirá a la empresa ganar en eficiencia y reducir costes, destacando dos proyectos: Traza, una plataforma online que registrará la trazabilidad del residuo desde que entra en las instalaciones de Sogama hasta que sale de las mismas convertido en recurso; y portal del cliente, que será el canal de comunicación por excelencia con los ayuntamientos y a través del cual éstos podrán acceder a los datos e información de su interés al instante, eliminando tiempos de espera. De esta forma, los concellos tendrán capacidad de reacción ante posibles incidencias y dispondrán de la información necesaria para tomar decisiones más ajustadas a la realidad
Planta de clasificación de residuos textiles: ejemplo de sostenibilidad
Asimismo, Javier Domínguez habló de la que será la primera planta pública de clasificación de residuos textiles, que se está construyendo en el Complejo Medioambiental de Cerceda y con la que se dará cumplimiento a las exigencias contempladas en la ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que obliga a los entes locales a implantar la recogida selectiva del textil a partir del 1 de enero de 2025 y a los fabricantes a incorporar a sus productos un determinado porcentaje de fibra reciclada.
Con una inversión superior a los 22,4 millones de euros, esta planta tendrá una capacidad inicial para 3.000 toneladas anuales, ampliable hasta 24.000 toneladas, y está llamada a jugar un papel clave en el camino iniciado por Galicia hacia una moda circular, además de que contribuirá al cumplimiento de los objetivos europeos de reciclaje y recuperación.
También impulsará el empleo, ya que, en una primera fase, creará entre 17 y 30 puestos de trabajo, que se cubrirán, con carácter preferente, por personas con discapacidad o en situación de vulnerabilidad social.
Recogida diferenciada de la materia orgánica: a dos velocidades
Respecto a la recogida diferenciada de la materia orgánica a través del contenedor marrón para su posterior compostaje industrial, el presidente de Sogama manifestó que, si bien la implantación de este recipiente avanza de forma positiva, lo hace de forma mucho más lenta de lo deseable, y ello a pesar de sus ventajas ambientales y económicas.
En estos momentos, 150 de los 304 ayuntamientos a los que Sogama da servicio cuentan con el quinto contenedor, siendo la aportación ciudadana muy mejorable. Sin embargo, destacó la excelente acogida del programa de compostaje doméstico que esta empresa lidera en Galicia y que cuenta con 500 entidades adscritas (232 ayuntamientos, además de centros educativos y colectivos sociales), habiendo distribuido entre las mismas, y de forma gratuita, más de 24.000 compostadores.
“Quien contamina, paga”
Domínguez Lino reconoció que el pago por generación es el sistema más justo, pero es necesario encontrar la fórmula que mejor se adecúe a las características de cada territorio y con la que se garantice el cumplimiento de la ley respecto a la protección de datos personales.
En todo caso, hizo hincapié en el principio europeo de “Quien contamina, paga”, debiendo incentivar y recompensar a aquellos ayuntamientos y ciudadanos que se preocupan por colaborar en la gestión sostenible de los residuos y aportar su grano de arena en la menor producción de residuos y en un mayor reciclaje.
Saludos, Departamento de Comunicación