- Solicitan una revisión específica del Reglamento de Etiquetado Textil para adaptarlo a los nuevos materiales, reducir la fragmentación normativa y facilitar la transición digital del sector
Cerceda, 23 de junio de 2026.- Diversas organizaciones europeas han instado a la Comisión Europea a avanzar en una revisión específica y proporcionada del Reglamento de Etiquetado Textil (TLR) con el objetivo de adaptar esta normativa a los nuevos retos de la economía circular, la digitalización y la creciente utilización de materiales reciclados y de nueva generación.
Las entidades firmantes advierten que gran parte de las disposiciones contenidas en el actual reglamento, en vigor desde 2011, han quedado desactualizadas debido a la rápida evolución tecnológica y regulatoria experimentada por el sector en los últimos años. Según defienden, una actualización del marco normativo permitiría mantener la función esencial del reglamento —ofrecer información fiable y armonizada a los consumidores— al tiempo que facilitaría la aplicación de nuevas políticas europeas relacionadas con la sostenibilidad, la circularidad y la competitividad de la industria textil.
Uno de los principales aspectos que, a su juicio, debe abordarse en la revisión es la actualización de las normas técnicas relacionadas con la composición de las fibras, ya que el listado actual de fibras autorizadas y los márgenes de tolerancia empleados para verificar su composición fueron diseñados para materiales convencionales y no tienen en cuenta el creciente uso de fibras recicladas, fibras orgánicas o materiales innovadores.
Otro de los ejes centrales de la propuesta pasa por acelerar la digitalización de la información textil. Las organizaciones recuerdan que el sistema actual está basado fundamentalmente en etiquetas físicas, un modelo que consideran cada vez menos eficiente debido a las limitaciones de espacio y a la creciente cantidad de información exigida por la normativa comunitaria.
Actualmente, muchas prendas incorporan etiquetas extensas y complejas que incluyen información en múltiples idiomas, instrucciones de mantenimiento y otros datos regulatorios, lo que incrementa costes y genera residuos innecesarios.
Por ello, proponen limitar la información obligatoria presente en la etiqueta física a los datos esenciales y trasladar el resto de la información a soportes digitales. También alertan sobre la creciente fragmentación regulatoria dentro del mercado interior europeo. Actualmente, los distintos requisitos nacionales en materia de idiomas obligatorios, símbolos específicos o formatos de etiquetado generan dificultades adicionales para fabricantes y distribuidores que operan en varios Estados miembro, con costes adicionales y obstáculos a la libre circulación de productos dentro de la UE. Por ello, solicitan una armonización más ambiciosa que reduzca las divergencias regulatorias y facilite el funcionamiento del mercado único europeo.
Claridad entre etiquetado y pasaporte digital
Las entidades defienden que el Reglamento de Etiquetado Textil debe seguir siendo el instrumento encargado de comunicar aspectos esenciales como la composición de las fibras, mientras que el futuro Pasaporte Digital de Producto (DPP) debería asumir la función de proporcionar información más amplia relacionada con el ecodiseño, el rendimiento ambiental, la durabilidad y la sostenibilidad de los productos.
Fuente e imagen: Recycling Europe